Durante las sesiones de consulta podemos valorar el empleo de alguna de esas herramientas para mejorar, dirigir el tratamiento más adecuado a tus necesidades y ver su progresión.
En algunos casos, tras una valoración completa, puedo recomendar analíticas o pruebas complementarias —como estudios sanguíneos, digestivos, genéticos, metabólicos o de microbiota— para entender mejor cómo funciona tu organismo y ajustar tu alimentación de forma más personalizada.
Estas pruebas, siempre realizadas con laboratorios de referencia y base científica, no sustituyen al diagnóstico médico, sino que aportan información útil para orientar tu estrategia nutricional con mayor precisión y seguridad.
Algunas no son invasivas como
- Test para detectar intolerancia a la lactosa.
- Test para detectar intolerancia a la fructosa.
- Test para detectar el tipo de sobrecrecimiento bacteriano.
- Test diagnóstico diferencial de intestino irritable.
- Test de valoración de disbiosis intestinal y salud intestinal.
- Test genético de histamina y déficit enzima DAO.
otras son mínimamente invasivas como
- Las analíticas de sangre para detectar posibles carencias o desequilibrios
otras son un poco más invasivas (según criterio clínico)
- Test de celiaquía y de intolerancia al trigo no celiaca Serología
- Infección por Helicobacter pylori
- Test determinación del hígado graso (EHNA)
Estas pruebas u otras van integradas en contexto clinico personal de cada paciente.